La Clave del Todo 2.0

La Clave del Todo 2.0

Somos polvo estelar,

partículas antiguas que saben danzar.

Nuestros huesos, ideas, latidos y piel

provienen del cosmos, de un mismo nivel.

 

La flor y la roca, el viento y la mente,

comparten la esencia, vibrando presente.

No hay cosa distinta, solo identidad:

el universo hablándose en diversidad.

 

 

El patrón sagrado en toda creación

es centro que late en expansión.

Ramificaciones, órbitas, redes,

como el árbol, el cuerpo, las nubes.

 

El aire son ideas, el fuego pasión,

el agua transforma, la tierra es acción.

El éter, misterio que todo lo ata,

la red invisible que vibra y enlaza.

 

 

Materia viva, inerte también,

conectadas están, aunque no se ven.

Cada onda vibra, choca y responde,

como canicas, el cosmos se expone.

 

Una piedra, un cuadro, un ciervo, un pez,

todo se enlaza en una misma red.

Protones, neutrones, electrón en danza,

crean la vida, el arte, la esperanza.

 

 

Tu cuerpo es partícula fiel,

una chispa de un Todo tan grande como él.

Somos red infinita, tejido ancestral,

que vuelve al origen, sin punto final.

 

Desde el microscopio al cielo estrellado,

el mismo patrón nos ha sido mostrado.

Todo vibra, todo se conecta,

la misma melodía, la nota perfecta.

 

Efecto Mariposa

 

Ejemplo primero: la infancia y el juego,

las piedras, las hormigas, el salto sincero.

Una cicatriz nació de ese instante,

y quizás por eso, tú hoy estás delante.

 

Un suceso llevó a otro con gracia,

como fichas del cosmos en pura danza.

Una vibración cruzó el espacio,

y aún se recuerda en este abrazo.

 

Ejemplo segundo: conversación que gira,

del clima a la infancia, la memoria tira.

Cada palabra es puente hacia otra más,

y juntas forman la historia veraz.

 

Así también, el universo se escribe:

sucesos que brotan, la red que persiste.

Como frases en este mismo papel,

una lleva a la otra, hasta formar piel.

 

Ejemplo tercero: la ola y el mar,

cada una distinta, sin dejar de amar.

Yo soy ola, tú también,

y juntos danzamos sobre el edén.

 

De una célula nace una acción,

de una idea, una revolución.

La ciencia le llama caos o mariposa,

yo digo: es la danza más hermosa.

 

Ejemplo cuarto: la herencia vital,

una célula forma el linaje ancestral.

Tu hijo, tus nietos, su porvenir,

una red eterna que sabe latir.

 

Tu ser influye en lo que vendrá,

y lo que fue, aún en ti está.

Cada decisión, cada reacción,

teje la red de la creación.

 

 

Ejemplo quinto: el mapa encendido,

una línea roja, un destino compartido.

Un punto contagia al mundo entero,

una imagen roja, un fuego sincero.

 

No hablo de pandemias, sino de unión,

de cómo un gesto inicia la canción.

Una palabra a un libro, una vida al sol,

todo nace de un punto, de un mismo rol.

 

Y así el universo se manifiesta,

una red infinita, nunca está en resta.

Energía en partícula en materia en ser 

y de nuevo energía, para volver a nacer.

 

El Todo no es fuera, el Todo eres tú,

vibrando en la trama de un cielo azul.

Somos la chispa, la danza, el tambor:

el universo escribiendo su verso de amor.

Alicia Castiñeira